Este no es un vocabulario al uso. Ni siquiera el nombre, escrito con una falta de ortografía, de manera que hay que encontrar la aclaración y el fondo en el subtítulo: Palabras para pensar, discutir y disfrutar de la gastronomía. El Bocabulario, la boca, transmisora de conocimiento y receptora de alimento, la boca como puerta, una puerta que deberíamos cerrar más a menudo porque somos unos bocazas. No se trata de comer: se trata de comprender.
El lector puede abordar el texto como le plazca. Leer en orden, término tras término, o picotear de aquí y de allá. La totalidad del volumen está conectado con un enlace entre corchetes, formando así un libro circular, permanentemente retroalimentado.
Vivimos un momento crítico de la cocina ?del mundo? que merece ser abordado con reflexión, criterio y análisis. La primera palabra del Bocabulario es abuela y la última zombi y he ahí un resumen de la situación de la gastronomía, entre la nostalgia y la vulgarización.
¿Cuál será la próxima revolución? ¿Hay racismo en las cocinas? ¿Es posible la sostenibilidad o se trata de una fachada? ¿La saliva y el semen son gastronómicos? ¿Se habla en las cocinas de salud mental y de adicciones? ¿La caña es una estafa? ¿Por qué el pâté en croûte o la tarta de queso están de moda?
Pau Arenós (Vila-real, Castelló, 1966) es un periodista y escritor que cocina. Sus especialidades son la paella, la fideuà, la entrevista y la crónica. Ha metido en el horno cinco libros, tres de los cuales son gastronómicos: Los genios del fuego (mejor libro del mundo de chefs del 2000), La memòria dels plats y El topo a la luz del día, cuentos salpimentados con sexo y violencia. Escribe en El Periódico de Catalunya, a veces sobre cocina y otras, no. Entre los reconocimientos tiene la mención de honor del premio Ciutat de Barcelona 2005 de periodismo.