En esta obra, la autora contempla al hombre en camino (homo viator), y el camino que este recorre es Cristo, «camino, verdad y vida» (Jn 14,6). El hombre no es considerado en sí mismo, en su naturaleza, sino en su devenir o progresión hacia Dios y hacia sí mismo, porque el hombre descubre su propio misterio descubriendo el misterio de Dios. La imagen ireneana del Adán niño manifiesta este deseo de ver al hombre en el dinamismo de su propio crecimiento y de la economía divina, recorriendo las «edades del hombre», que son también las «edades de la vida espiritual» (? Christoph cardenal Schönborn).
Ysabel de Andia (París, 1937) es doctora en teología por la Universidad Gregoriana de Roma y en Filosofía por la Universidad de la Sorbona. Pertenece a la Pontificia Academia de Teología. Ha dedicado su vida a la docencia como profesora de teología y patrística. Su labor investigadora se ha centrado en las tradiciones místicas del Oriente y del Occidente cristianos, así como en la filosofía griega y neoplatónica. Es una de las grandes expertas en la figura y la obra de Dionisio Aeropagita. Entre sus numerosas publicaciones cabe destacar: Mystiques d'Orient et d'Occident, 1994; Henosis: L'union à Dieu chez Denys l'Aréopagite, 1996; La Voie et le Voyageur, essai d'anthropologie spirituelle, 2012; Homo viator, antropología del camino espiritual, 2017; Mystère du Christ, mystère de Dieu: Introduction à la mystagogie et à la mystique, 2019, y Le Fruit de l'Esprit. Études sur Irénée de Lyon, 2021.