Un libro sobre el deseo de crear y las frustraciones del camino artístico.
Quería ser escritor, dice el narrador en las primeras páginas. A partir de ese deseo y su obsesión con el cine mínimo y melancólico del director surcoreano Hong Sang-soo, el libro explora la relación entre arte, dinero y vocación.
La compra de un ordenador marca Dell y el encuentro casi fortuito con Night and Day, una película de Hong de 2008, terminan por convertirse en dos hitos clave en su vida. La computadora se transforma en la posibilidad de escribir y ver el mundo a través de doce pulgadas, sin estar atado a nada; el cine de Hong Sang-soo, un lugar de proyección del deseo.
Con una fidelidad extraña y una insistencia feroz, el narrador, que sueña con vivir del arte o mejor, vivir en el arteve todas sus películas mientras intenta inventar un lugar que le permita escribir.
Aunque el problema es siempre el mismo: de dónde sale la plata. Quién
paga. Mientras el narrador busca torcerle la mano a la vida, la experiencia o el destino lo empuja a lugares inesperados: una facultad de educación donde empieza a dar clases, una conversación sobre cine que deriva en enamoramiento, un enamoramiento que se transforma en amor y, con los años, en paternidad.
La nouvelle sigue a un protagonista que camina, cocina, desea, enseña, se obsesiona, improvisa y piensa piensa mucho sobre el tiempo y la libertad, que lee, ve películas, se enamora, tiene un hijo. Y que, en ese ir y venir entre la vida y el arte, busca convertir la literatura en experiencia, y la experiencia en literatura.
Gonzalo Maier (1981) es autor de "Material rodante", "El libro de los bolsillos", "Hay un mundo en otra parte" y "Otra novelita rusa", entre otros libros. Vive en Chile.