RECLUS, ÉLISÉE / VUILLIER, CLÉMENT (Ilustración)
«Estaba triste, abatido, cansado de la vida. El destino me había arrebatado a seres queridos, había arruinado mis proyectos, había reducido a la nada mis esperanzas». Así comienza este libro de culto para varias generaciones de lectores. ¿Qué le había ocurrido a su autor, Élisée Reclus? Sin duda, estaba al borde de la desesperación. Y la montaña le salvó la vida. En los años inmediatamente anteriores a su escritura, Reclus, geógrafo excepcional y fiero militante anarquista, había perdido de forma sucesiva a los dos grandes amores de su vida: Clarisse y Fanny fallecieron ambas al dar a luz. Entonces Reclus trató de olvidar esta doble tragedia tomando las armas y liderando, junto a otros camaradas, el proceso revolucionario de la Comuna de París, que pretendía fundar una sociedad nueva, libre e igualitaria. Tras la derrota del movimiento insurgente, tuvo que huir para evitar ser fusilado. Y encontró refugio en la montaña.
Podría decirse, por tanto, que éste es un libro sobre el poder sanador de la naturaleza. Pero sería absurdo reducirlo a eso. Pues Reclus, uno de los grandes intelectuales de la Modernidad, se compromete con una labor mucho más grande: relatarnos la historia integral de una montaña o, con más precisión, la historia de aquello que las montañas, en su conjunto, fueron, son y serán para la humanidad. Así, combinando el conocimiento científico, la erudición humanista y su dilatada experiencia personal como montañero, nos habla tanto del origen geológico de las montañas como de aquello que amenaza sus ecosistemas, de los tipos de rocas que las conforman y de sus diversas climatologías, de las leyendas, las mitologías y los dioses que a lo largo de las épocas y en distintas culturas les han asociado los hombres, de sus curiosos habitantes humanos y de los talantes singulares formados en sus alturas, de la variedad de su flora y de la riqueza de su fauna
y por supuesto, de sus muchas aventuras atravesando tormentas de nieve, glaciares o desfiladeros.
Un clásico indispensable de la nature writing y de la gran literatura de montaña.
Nacido en un pueblo de la región francesa de Aquitania en el seno de una modesta familia protestante, Élisée Reclus (1830-1905) abandonó la carrera religiosa para abrazar la vocación geográfica tras seguir los cursos de Carl Ritter en la Universidad de Berlín. Comprometido desde muy joven en la lucha por la libertad, participó activamente en la resistencia al golpe de Estado de Luis Bonaparte y en la Comuna de París, colaboró con Mijaíl Bakunin en la I Internacional y conoció las penalidades del exilio y la prisión. Viajero incansable y autor de una monumental obra geográfica, su contribución al pensamiento político se expresa tanto en sus tratados geográficos, como en sus numerosos artículos, cartas, manifiestos y transcripciones de sus conferencias. Destacado teórico del comunismo libertario junto con su amigo Piotr Kropotkin, Reclus defendió la emancipación de la mujer y los derechos de los animales, y criticó con lucidez el capitalismo, el colonialismo, el Estado y toda forma de dominación. Reclus fue precursor del ecologismo anticapitalista y ofrece una visión optimista en la que la acción moral de los seres humanos ha de actuar como conciencia de la Tierra.