¿DE QUIEN ES LA CULPA?

¿DE QUIEN ES LA CULPA?

Editorial:
XORDICA EDITORIAL S.L.
Año de edición:
Materia
Clásicos
Materia BIC
FICCIÓN MODERNA Y CONTEMPORÁNEA
ISBN:
978-84-16461-30-1
Páginas:
176
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
Sin stock. Entrega estimada en 10 días.

16,95 €
Sin stock. Entrega estimada en 10 días.
Avisar disponibilidad

La joven Anna disfruta desplegando su atractivo entre los muchachos de su edad. Y se deja querer, sobre todo por Dmitri, que se siente atraído por ella. Pero finalmente es un viejo amigo de la familia, el príncipe Prózorski, de treinta y cinco años, con el que se casa. Anna sueña con el amor puro, espiritual, y piensa que ha tomado la decisión correcta al elegir a este hombre que, hasta no hace mucho tiempo, parecía locamente de ella y la visitaba en cuanto tenía ocasión. Pero una vez casada, la desilusión no tarda en llegar: vive desconcertada ante los cambios de humor de su marido, sufre al encontrarse con sus antiguas amantes, y los celos mutuos y las dudas convierten la vida matrimonial en un infierno.
Sofia, la esposa del gran escritor ruso Lev Tolstói, escribió esta novela como respuesta literaria a Sonata a Kreutzer, publicada en 1889. La autora interpretó esta obra como un ataque público y despiadado contra ella, donde su marido reflejó como en un espejo las tumultuosas relaciones de su matrimonio en la pareja protagonista.
¿De quién es la culpa? revela el talento literario de una gran escritora, una mujer que vivió a la sombra de un genio.

TOLSTAIA, SOFIA
(Pokróvskoie-Stréshnevo, Rusia, 1844-Yásnaia Poliana, Rusia, 1919). Escritora, copista y fotógrafa, Sofia Andréievna Behrs se casa a los dieciocho años con el novelista Lev Tostói, de treinta y cuatro. Se dedica entonces al cuidado de su esposo, de la finca de Yásnaia Poliana y de sus trece hijos, y renuncia durante mucho tiempo a sus producción literaria, aunque se encarga de transcribir los manuscritos de su marido, del que es su lectora y crítica, y estará al cargo de su legado. Tarda en retomar la escritura y llega a publicar en vida textos menores, como una colección de poesía en prosa y cuentos para niños. En cambio, los grandes relatos autobiográficos, con ¿De quién es la culpa? y Canción sin palabras, así como las memorias basadas en sus diarios quedaron inéditos. Tampoco vio cumplido su deseo de convertir su residencia en museo estatal. Murió dos años después de la Revolución rusa.