¿Por qué las hijas se quejan de que sus madres siempre las critican, y las madres se sienten heridas porque sus hijas las dejan de lado? ¿Por qué madres e hijas discuten constantemente acerca de «la gran tríada» la forma de peinarse, ta forma de vestirse y el peso, mientras están pidiendo a gritos que se las acepte y comprenda tal cual son? ¿Y por qué cada una busca en la otra un reflejo de sí misma? Deborah Tannen responde a éstas y a muchas otras preguntas, analizando por qué un comentario que resultaría totalmente inofensivo pronunciado por cualquier otra persona, puede provocar una auténtica explosión si proviene de tu propia madre o de tu propia hija. A través de su libro, examina todos los aspectos de esta compleja dinámica desde la reflexión sobre los malos sentimientos que pueden perseguir a una mujer durante toda su vida, hasta el papel que las nuevas tecnologías, como el correo electrónico y los mensajes instantáneos, están jugando en la comunicación entre madres e hijas. Mediante agudas reflexiones, diálogos absolutamente realistas y conmovedores recuerdos de la relación con su propia madre, Tannen desata los nudos en que suelen quedar enmarañadas madres e hijas. Con gran sentido del humor, la autora consigue que nos veamos retratadas en cada una de las páginas del libro y que, al final, tengamos la esperanza real de eliminar las barreras y de abrir nuevas vías de comunicación.