Hace 30 años, el descubrimiento de Lucy representó una revolución en el estudio de nuestros orígenes. Desde entonces, han sido muchos los hallazgos que han hecho tambalear las teorías establecidas: los homínidos de Tumai, el «gran antepasado», los hombres del Cáucaso, con 2 millones de ñ os de antigüedad, los primeros Homo sapiens de Etiopía o los restos de los primeros «europeos» encontrados en Atapuerca. Al mismo tiempo, los avances en genética. han confirmado el sorprendente parentesco entre el hombre y los grandes simios, y sugieren que la humanidad actual tiene un origen africano reciente. En resumen, nos hemos visto obligados a revisar nuestra historia.