Una reflexión desde el exilio sobre la isla como promesa de un mundo mejor.
Los primeros compases del largo exilio (1939-1984) de María Zambrano transcurrieron, tras un breve periodo mexicano, en islas del Caribe: Puerto Rico y Cuba. Desde allí, la filósofa reflexiona sobre el devenir de Europa desde una insularidad que es tanto física como conceptual y existencial: la isla como categoría de pensamiento. Los escritos de Zambrano de este periodo -del que Isla de Puerto Rico es buen testimonio- conjugan dos conceptos aparentemente antitéticos: la nostalgia y la esperanza. Nostalgia por un mundo pasado, perdido en la vorágine bélica europea, y esperanza de un futuro mejor, más ético, humano, libre y democrático, que radica en la conversión de una circunstancia adversa -el exilio- en un manantial experiencial, nutriente y salutífero.
Edición, introducción y notas a cargo de JUAN FERNANDO ORTEGA MUÑOZ es doctor en Filosofía y Derecho, catedrático emérito de la Universidad de Málaga, amigo personal de María Zambrano y el mayor difusor de su pensamiento como director de la Fundación María Zambrano durante más de 25 años. Entre sus numerosos libros cuenta con quince dedicados a esta autora, de los que destacamos: María Zambrano o la metafísica recuperada (1982); María Zambrano, su vida y su obra (1992); La eterna Casandra (1997); El río de Heráclito (1999); Palabras de caminante (2000); María Zambrano: la humanización de la sociedad (2001); María Zambrano: la aurora del pensamiento (2004); María Zambrano: biografía (2006); María Zambrano: la aventura de ser mujer (2007); Encuentro al atardecer (2013).