Primera traducción al español de uno de los textos fundamentales del pensador que, más que ningún otro en nuestro tiempo, ha captado la importancia crucial de la belleza como vía de recuperación de la verdad y el bien, y fue referente teológico esencial del concilio Vaticano II. El todo en el fragmento sitúa en una perspectiva cristocéntrica todos los elementos de la vida de la Iglesia y de la historia.
Hans Urs Von Baltasar (1905-1988) fue uno de los teólogos más importantes del siglo XX. Estudió en Viena y Zúrich pero será en Berlín donde recibe clases del teólogo Romano Guardini y entra en contacto con la filosofía de Kierkegaard. En 1928, cuando acaba sus estudios de literatura alemana, ingresa en la Compañía de Jesús. Veintidós años después abandona la orden y las autoridades religiosas le prohíben dar clases porque sus ideas no encajan con las formulaciones tradiciones de la Iglesia. Tras el Concilio vaticano II, al que no fue invitado, recibió un reconocimiento prácticamente unánime a su talla intelectual y funda con Henri de Lubac y Joseph Ratzinger la revista Communio.