ARRIVA ITALIA

ARRIVA ITALIA. GLORIA Y MISERIA DE LA NACIÓN QUE SOÑÓ CICLISMO

Editorial:
LIBROS DE RUTA
Año de edición:
Materia BIC
Ciclismo
ISBN:
978-84-122776-6-1
Páginas:
312
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
En stock

19,90 €
Añadir a cesta
En stock

Tres hombres, tres ciclistas, hicieron que toda Italia se sintiera orgullosa. Con sus biografías, con sus cicatrices, sus marcas, sus lágrimas, sus vidas. Ellos, los tres, crearon un mito, fabricaron una realidad. El viejo Bartali. El áspero Magni. El trágico Coppi. Arriva Italia es la leyenda de esas tres grandes estrellas del ciclismo transalpino, una historia de Italia narrada a través de las gestas de estos tres nombres.

Historia que continúa hasta nuestros días, nuevos mitos empujando a esta nación para seguir soñando ciclismo. Por eso llega ahora esta reedición actualizada y ampliada del Arriva Italia que Marcos Pereda publicó en 2015. Con nueve capítulos adicionales que viajan en el tiempo hasta las décadas anteriores y posteriores a ese triunvirato que dominó el ciclismo desde finales de la década de los 30 hasta los años 60.

¿Lo nuevo? Pues aquellos comienzos del Giro, símbolo y herramienta para la consolidación de una nueva identidad nacional. También recuerdo para etapas dantescas, inolvidables, en años tan lejanos como 1914, o aquel Gavia de 1988 que nos dejó imágenes estremecedoras por TV. Alfonsina Strada, el Tarangu, Eddy Merckx, Pantani, Berzin, Simoni, Indurain o Mikel Landa. Nuevos nombres y nuevas historias llegan a estas páginas. Todos son ya relato del Giro.

Más Arriva Italia.

PEREDA HERRERA, MARCOS
Marcos Pereda (Torrelavega, 1981) es escritor y periodista. Sus artículos aparecen en lugares como Jot Down, Público, El Confidencial, Esquire, Rouleur o Volata, y frecuentemente llevan bicis dentro. Es además autor de los libros Periquismo. Crónica de una pasión, Una pulga en la montaña, Bucle y Cuentos del bar de la medianoche. En llano se defiende bastante bien, posee cierta planta y pone excusas buenísimas cuando echa pie a tierra. Aunque a veces lleva un maillot de Molteni las comparaciones con Eddy Merckx son, seguramente, exageradas. Tiene pelazo.