Estas son algunas páginas que permiten descubrir la vida y el pensamiento del Hermano Roger. En ellas se presentan algunos de sus textos, extraídos de sus numerosas publicaciones y reunidos bajo los títulos de sus principales libros. La herencia que ha dejado está viva. Él tenía una certeza: Dios permanece unido a cada ser humano, incluso a aquellos que no son conscientes de ello. En esta confianza en la presencia de Dios, él encontraba una paz que trataba de comunicar a los demás. La confianza en Dios le dio el valor de anticipar a menudo el movimiento de la historia. Abrió caminos allí donde otros no los podían ver, y todo esto tanto para suscitar la reconciliación entre los cristianos como para contribuir a la paz en la familia humana. Su atención hacia los jóvenes le llevó a repetir frecuentemente: 'Si pudiera, iría hasta el fin del mundo para repetir una y mil veces mi confianza en las nuevas generaciones'. Du muerte sigue siendo un misterio. Durante toda su vida expermimentó dolorosamente el sufrimiento de los inocentes. Y fue así, por medio de una muerte violenta y sin razón, como él mismo se unió a estos inocentes.
El hermano Roger es el fundador de la comunidad religiosa interconfesional de Taizé, que desde 1940 es uno de los lugares "fuertes" del ecumenismo, de la experiencia de Dios en la oración personal y común, y del encuentro de jóvenes que buscan un mundo mejor. Falleció trágicamente el 16 de agosto de 2005 al acabar la oración comunitaria de la tarde.