Una profecía milenaria decretó que un día nacería el Lomoa, un ser de agua y fuego que salvaría el mundo cuando consiguiera amar a alguien más que a sí mismo.
Chen ha vivido más de mil años, pero aparenta poco más de veinte; es un hijo del fuego, un Tama Puia que se ha visto obligado a cambiar de domicilio cada cierto tiempo para burlar las sospechas de los vecinos. Aburrido del tedio de su vida inmortal, arrastra un profundo dolor y lleva una vida tranquila con Luis en Madrid. Ambos son seres de fuego rodeados de seres de agua, cuya naturaleza, frágil y mortal, es incompatible con la de ellos.
Un día Chen recibe una visita inesperada y una petición: que se haga cargo de Fayna, una hija del fuego como él. ¿Y por qué ha de hacerlo, si protegerla no va a causarle otra cosa que amenazas y peligros? Porque Fayna, en la búsqueda de su verdadera identidad, va a cambiarlo todo
En esta historia nadie es quien aparenta o dice ser. Todos forman parte de un orden mayor que no pueden controlar, atrapados en un laberinto lleno de espejismos. Solo un amor tan puro e irrevocable como el que anuncia la profecía podrá salvar al mundo de su propia extinción.
Chiki Fabregat nació en Madrid en 1969. Hija de un escritor de cuentos infantiles, creció escuchando historias en las que ella y sus hermanos eran los protagonistas. Escribe desde que tiene memoria y, paradójicamente, su interés por la literatura infantil y juvenil se ha incrementado con los años. Durante mucho tiempo se empeñó en aprender a escribir para adultos, pero el aburrimiento pudo con ella. Dirige el departamento de LIJ de la Escuela de Escritores, donde también participa como alumna cuando el tiempo se lo permite. Compagina esta actividad con la escritura, la animación a la lectura con niños y adolescentes, la formación de profesorado, la lectura en los trayectos del metro, los partidos de fútbol de los domingos y las comidas en familia. Es miembro del colectivo literario Isaura Lee, pseudónimo tras el que escribe con otros tres autores.