En 1961 Lluís Mallart marchó a Camerún como misionero. E1 contacto cotidiano con una realidad cultural distinta, en plena crisis del sistema colonial con la proclamación de las independencias africanas, llevó al autor a reflexionar sobre el sentido de su misión. Poco a poco, se fue convenciendo de que debía ser infiel a su misión y se convirtió en antropólogo.