Los textos reunidos en estas pa´ginas tienen ori´genes distintos pero una voluntad comu´n: reivindicar el ensayo literario como ge´nero en la era de la «pragma´tica» nonfiction. Y es que el ensayo, como nos recuerda Zagajewski, es una prueba, un eterno errar. Quiza´ por ello haya atrai´do a tantos poetas en su intento de «salvar el abismo que separa los dos principales elementos del mundo poe´tico: lo estable y lo inestable, lo previsible y lo indo´mito, la literatura y la epifani´a». De los versos de Rilke, Herbert, Milosz y Szymborska a la prosa de Jo´zef Czapski, W. G. Sebaldy, Hanna Malewska, Zagajewski reflexiona sobre que´ significa ser poeta, los retos a los que deben enfrentarse los escritores para reconciliar la distancia arti´stica con la obligacio´n de participar en la vida pu´blica y, claro esta´, por que´ acudir a la poesi´a en tiempos oscuros.
Adam Zagajewski (Lvov, actualmente Ucrania, 1945) es una de las más relevantes voces contemporáneas. En 1982 se exilió a París y posteriormente a Estados Unidos, donde actualmente es profesor de la Universidad de Chicago. De su producción poética destacan Ir a Lvov (1985), Lienzo (1990), Tierra del fuego (1994