PeCasCor regaló, a modo de despedida, este cuento a su hija, en el que muestra los conceptos en los que se construye este mundo (el amor y los celos, la amistad, el tiempo, la riqueza y la pobreza, la envidia...). La edición de este texto inédito se presenta con los propios dibujos y caligrafía de Pedro Casariego.
Este cuento, terminado el 6 de enero de 1993, dos días antes de su muerte, es el testamento literario y emocional de Pedro Casariego Córdoba que, cuando lo escribió, llevaba más de seis años apartado de la escritura.
Durante dos meses tecleó el texto a máquina y lo pasó a mano a un cuaderno de papel reciclado marrón, acompañado de ilustraciones coloreadas con rotuladores y típex blanco. Escrito como regalo de Reyes y despedida para su hija Julieta, le muestra, a través del viaje de un peculiar grupo por el país de los cuentos, los conceptos básicos sobre los que se construye el mundo: el amor y los celos, la amistad, el tiempo, el arte, la vergüenza, la riqueza y la pobreza, la envidia
La caligrafía de Pedro tiene tal pulcritud que en esta edición se ha optado por no transcribir el texto. En la misma línea de fidelidad al original se respeta el formato del cuaderno manuscrito y se utiliza un papel similar, para reflejar la intención del autor de crear un objeto único y bello.
Pedro Casariego Córdoba escribió poesía entre 1975 y 1986, fecha a partir de la cual la sustituyó por los dibujos, algunos acompañados por textos, como los que dan cuerpo a La vida puede ser una lata (1988).Son característicos de su obra escrita los libros formados por poemas, en un número aproximado de cien, que se encadenan argumentalmente, y que Seix Barral recoge en el presente volumen: La canción de Van Horne (1977, y hasta ahora inédito), El hidroavión de K. (1978, publicado en 1994), La risa de Dios (1978, publicado en 1985), Maquillaje. Letanía de pómulos y pánicos (1979, publicado en 1983), La voz de Mallick (1981, accésit del premio Juan Ramón Jiménez de 1988 y publicado en 1989), y Dra (1986, publicado en 1994). Algunos de sus poemas han aparecido en las antologías Después de la modernidad, de Julia Barella, (1987), Ocho poetas raros, de José Luis Gallero y José María Parreño (1992) y Poesia espanhola de agora (Lisboa, 1997). Escribió también textos en prosa, como los diálogos Shahn (1984) y Qué más da (1986), y una corta obra de teatro, La cicatriz (1981), todos ellos incluidos en el volumen recopilatorio Verdades a medias (1998). El 6 de enero de 1993, concebido como regalo a su hija Julieta, termió Pernambuco, el elefante blanco, cuento ilustrado con el que dio por finalizada su obra gráfica y escrita. Dos días después murió, «mordido por un tren hambriento».