Cuando mis hijos eran pequeños, me enfoqué tanto en hacerlo bien que me olvidé de conocerlos, y lo peor es que nunca llegaba a sentirme satisfecha. Siempre me veía insuficiente. Entonces habría dado cualquier cosa por con un libro como este, que me despertara de ese sueño imposible de ser la mejor madre del mundo a costa de la desconexión conmigo misma.
Lejos de lo que vemos en las redes o en las revistas, la madre perfecta no existe. Por eso estas páginas quieren acompañarte mientras haces malabares entre tus hijos, tus emociones, tu pareja, tu trabajo, tus sueños y tus ganas de meterte en un armario a llorar de vez en cuando sin sentirte culpable.
El "burnout parental" ese agotamiento feroz que te aplasta la energía, la paciencia y la alegría, existe y es mucho más común de lo que creemos. Yo también lo viví, y aprendí que la flexibilidad, el permiso de errar y la ternura hacia una misma no son lujos, sino herramientas de supervivencia.
Criar es agotador, pero no tiene que ser una travesía de sacrificio perpetuo donde tú eres siempre la última en la lista. Criar también puede (y debe) ser una aventura donde tú sigues siendo tú.
Este libro es una mano tendida, un espejo amable y un empujoncito para recordarte que ser madre no significa dejar de ser persona ni hacerlo todo perfecto. ¿Te vienes conmigo? Vamos a llorar, reír y planear escapadas imaginarias juntas. Y, de paso, a criar mejor, con menos culpas y más amor (por ellos y por nosotras).
Diana Al Azem es profesora, escritora y fundadora de la plataforma Adolescencia Positiva, desde la que acompaña a las familias con cursos y talleres. También es divulgadora en congresos y escuelas de familia, colaboradora en medios españoles y cuenta con una amplia comunidad en redes sociales. En 2022 fue nominada por los Premios EDUCA ABANCA como Mejor Docente en España y es autora de varios libros.
Ambas se unieron con un propósito común: visibilizar el impacto del uso descontrolado de pantallas en la salud física, emocional y relacional de niños y adolescentes. Juntas acudieron al Parlamento Europeo para colaborar con la agenda política en esta materia y promover cambios reales en educación. De esa experiencia nació el proyecto conjunto «Que no te la metan», desde el que integran salud y educación sexual para construir una sociedad más consciente, sana y justa. Desde entonces, imparten ponencias, talleres y colaboran en distintas iniciativas que ponen el foco en el bienestar integral de la infancia y la adolescencia.