Después de la guerra civil, el régimen franquista justificó la represión como respuesta a los abusos cometidos por los «rojos» contra los «nacionales», siguiendo un plan diseñado desde antes de la contienda, una auténtica estrategia de terror y represión. En los primeros meses de la guerra se dio «el paseo» a miles de personas que fueron fusiladas sin juicio previo en cualquier cuneta o junto a la tapia de un cementerio. Son los desaparecidos del franquismo, personas de las que no existe ningún certificado de defunción y cuyas familias siguen buscándolas. A1 silencio que impuso la dictadura se sumó la indiferencia de la transición, pero ahora sus familiares quieren encontrar los cuerpos y recuperar la memoria. La investigación de este libro se centra en tres zonas: Extremadura y Andalucía, Asturias y León, y Cataluña. Después de Los niños perdidos del franquismo, Montse Armengou y Ricard Belis continúan investigando los aspectos más ocultos de nuestro pasado reciente.