La profunda reforma sufrida por el Código Penal en el año 2003 ha afectado de manera muy significativa a la regulación de las consecuencias jurídicas del delito, se han modificado las reglas de determinación de la pena, así como las condiciones de acceso a los beneficios que modulan sus contenidos y han aparecido y desaparecido algunas sanciones. Hemos aprovechado esa circunstancia para presentar en esta edición un nuevo texto en el que destaca una especial atención a la jurisprudencia. Si en el año 199G año de la última edición aún no se habían consolidado las nuevas tesis de nuestros tribunales respecto del Código de 1995, hoy en cambio, podemos analizar interpretaciones judiciales ya perfectamente definidas a las que se han sumado una importante contribución de otras jurisdicciones, como la constitucional o la europea, y numerosas Consultas e Instrucciones, que hemos tenido en cuenta. Las nuevas tipologías delictivas, como la violencia de género o el terrorismo, y la dimensión transnacional de las complejas organizaciones criminales en cuya sede se insertan, a veces, los responsables de los delitos, también han terminado influyendo en el diseño de sus consecuencias jurídicas y consiguientemente, en nuestra publicación. El legislador ha dado un impulso a las figuras de las penas y las consecuencias accesorias. Un ámbito que presenta cada vez una carga punitiva más grave y en el que, sin embargo, los principios informadores del ius puniendi parecen debilitarse. Para un estudio detallado de esta evolución, se han incorporado a la obra dos nuevos capítulos dedicados específicamente a ellas. Además nos ha parecido necesario, en una obra de estas características, incluir una referencia a la influencia del espacio penal europeo en los sistemas de sanciones penales de ámbito nacional.
Borja Mapelli Caffarena es Catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Sevilla.