En Los esclavos en la Europa del siglo XX, el prestigioso historiador Michael Seidman revela cómo las guerras mundiales reactivaron la servidumbre en el corazón del Viejo Continente. Del comunismo al nazismo, pasando por el fascismo o el franquismo, todos los regímenes totalitarios recurrieron al trabajo forzado para levantar sus imperios, un preludio del horror que desembocaría, en muchos casos, en el genocidio.