Ernesto Cardenal escribió estos Epigramas entre 1950 y 1956, poco antes de ingresar a un monasterio trapense. El amor y la política son los temas que le inspiran aquí. Su amor por Celia, Myriam e Ileana ?mujeres a quienes amó en aquellos años? y su rechazo de la dictadura de los Somoza en Nicaragua, la más antigua dinastía dictatorial latinoamericana. Toda la tierna audacia y la ironía de los versos amorosos se tornan mordacidad y sarcasmo en los políticos, siendo que en algunos los temas se funden con humor y sabiduría, como en ?Imitación de Propercio? o ?Yo he repartido papeletas clandestinas?. Con el epigrama, el poeta pasa a ser ?además? cronista y pensador, enlazando así con una de las más exquisitas tradiciones latinas, en la huella de Catulo o Marcial (cuyos epigramas fueron publicados por Editorial Laia).
El poeta Ernesto Cardenal nació en Nicaragua en 1925. Estudió Filosofía y Letras en México y Estados Unidos. En 1949, publicó, en Madrid donde residió un tiempo, Nueva poesía nicaragüense. De vuelta a su país, participa activamente en la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza. En 1957, experimentó una conversión religiosa y al año siguiente se retiró del mundo ingresado al monasterio trapense de Our Lady of Gethsemani, en USA, donde por dos años fue novicio de Thomas Merton. Más tarde, realizó estudios sacerdotales en México y Colombia y fue ordenado sacerdote en Nicaragua en 1965. Desde 1966 hasta 1977, residió en una colonia de retiro fundada por él en el Archipiélago de Solentiname, remoto paraje del interior de su país. Tras la ascensión al poder del Frente Sandinista de Liberación, fue nombrado Ministro de Cultura por la Junta que gobierna Nicaragua. Ha publicado, entre otros libros, Hora 0 (1960), Gethsemani, Ky., Salmos (1964), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965), El estrecho dudoso (1967), Homenaje a los indios americanos (1969), Vida en el amor (1970), En Cuba (1977).