La pérdida de poder mundial que experimentó la URSS tras convertirse en la Federación de Rusia ha estado presente como un drama de dimensiones apocalípticas en la mente de Vladimir Putin, el actual y prácticamente sempiterno dirigente ruso. A lo largo de sus años en el poder el mandatario ruso ha intentado con todos los medios a su alcance recuperar el prestigio y la importancia que su país tuvo en el escenario mundial y que según él le sigue correspondiendo en la actualidad. Para ello, ha puesto en marcha toda una serie de acciones de distinta índole encaminadas a recuperar el papel del que está convencido que le corresponde en el escenario global a la Federación de Rusia. Este libro analiza las estrategias políticas, económicas y militares que, desde su llegada al poder en el año 2000, Vladimir Putin ha desplegado para devolver a Rusia la influencia perdida y su posición en el orden internacional.