Delia vive con sus padres y sus cuatro hermanos en una minúscula casa de campo en la Italia de los años cuarenta. A sus dieciséis años, anhela dejar atrás la monotonía del hogar, que delata incluso la triste letanía del gramófono de la familia, en el que suena siempre la misma canción. Así pues, la muchacha decide seguir los pasos de su hermana mayor y tomar el único camino que le permitirá marchar a la ciudad y cambiar de vida: el matrimonio. El camino que va a la ciudadpublicada en 1942 bajo el pseudónimo de Alessandra Tornimpartees la primera novela de Natalia Ginzburg, un texto de juventud en el que sin embargo ya se advierte el incomparable talento de la autora y que hoy presentamos acompañado de los relatos «Una ausencia», «Una casa en la playa» y «Mi marido», tan evocadores y certeros como las obras más conocidas de la narradora nata que fue Ginzburg desde sus primeros textos.
Natalia Ginzburg (1916-1991) es una de las voces más singulares de la literatura italiana del siglo XX. Nacida en Palermo, publicó en 1934 su primera narración, a la que siguieron obras teatrales, ensayosLas pequeñas virtudes (1962, Acantilado, 2002), Mai devi domandarmi (1970), Serena cruz o la verdadera justicia (Acantilado, 2010), novelasEl camino que va a la ciudad (1942), È stato cosí (1947), Nuestros ayeres (1952), Valentino (1957), Las palabras de la noche (1961), Léxico familiar (1963), Querido Miguel (1973, Acantilado, 2003) y Vita imaginaria (1974)así como la biografía de Antón Chéjov (Acantilado, 2006).