POESÍA PORTÁTIL (EDICIÓN ESTUCHE)

POESÍA PORTÁTIL (EDICIÓN ESTUCHE). WHITMAN SAFO DICKINSON LORCA BAUDELAIRE CAVAFIS RILKE RIMBAUD

Editorial:
MONTENA
Año de edición:
Materia
Poesía
Materia BIC
Antologías poéticas (varios poetas)
ISBN:
978-84-397-3509-0
Páginas:
432
Encuadernación:
Rústica
Disponibilidad:
EN STOCK

27,90 €
Comprar

En dólares:

$ 38,50
EN STOCK

Una magnífica selección de ocho de los títulos más especiales de la colección «Poesía portátil» en formato estuche. ¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, Walt Whitman Walt Whitman fue el más notable precursor del verso libre, un ejercicio estilístico que fluye por sus grandes temas: la sexualidad, el deísmo, la naturaleza, la democracia y la libertad. Su mirada vitalista sobre la belleza del mundo influenció a un sinfín de autores y la transcendencia de su obra sigue marcando a los artistas de hoy día. Poeta del «yo» íntimo y colectivo, a caballo entre la filosofía, la mística y la reflexión personal, canta al mundo que nos rodea con un lirismo inconmensurable. ------- No creo poder tocar el cielo con las manos, Safo Considerada la «Décima Musa» por Platón, los fragmentos conservados de la obra de Safo son escasos y constituyen una muestra fundamental de la primera poesía europea. Siendo ya en su época una autoridad, los siglos la han situado como un referente de la literatura femenina que ha inspirado por igual a hombres y mujeres. Los textos que nos quedan de su obra atestiguan una sensualidad intensa y delicada que canta los dolores y la alegría de la pasión amorosa. ------- Morí por la belleza, Emily Dickinson Emily Dickinson es sin duda una de las eruditas más enigmáticas de la historia de la literatura, una mujer que murió a los cincuenta y cinco años siendo una desconocida y habiendo publicado solo siete poemas. En realidad había escrito casi dos mil y fue su hermana quién los encontró en un cajón, garabateados en pedazos de papel o cuidadosamente cosidos en cuadernillos. Dickinson vivió los últimos años de su vida sin salir de casa, recluida en una intimidad oscura que plasmó en cada verso. En ellos se respira la rabia contra una sociedad patriarcal que castigaba cualquier atisbo de independencia femenina, son poemas que se rebelan contra el mundo que la rodea y piden a gritos más libertad. Radical en fondo y forma, eliminó verbos, signos de puntuación y conectores; escribía sin adornos y sin reglas. La contundencia de su obra, su manera de entender el verso, la rima, la oración y la gramática, han marcado la poesía moderna. ------- Soñando en la mar amarga, Federico García Lorca Icónico por sus versos y por el exitoso diálogo que establece con cada lector, Lorca fue una de las primeras figuras de la Generación del 27, consagrándose plenamente con el Romancero gitano. El más grande poeta del siglo XX español ha despertado la admiración entre lectores de todas las edades, atraídos por una lírica vitalista que ha influenciado a artistas de múltiples disciplinas. La atribulada vida de Lorca y su trágico final le han convertido también en el símbolo de los años más oscuros de este país. ------- 42 flores del mal, Charles Baudelaire Con una influencia incontestable sobre escritores modernos y contemporáneos, el impacto de la obra de Baudelaire es evidente en autores como Proust, Houellebecq y tantos otros que respiraron el desarraigo y la sordidez que emanan sus versos. Baudelaire había despertado del sueño romántico y se sumergió en la metrópoli, fue un poeta solitario entre multitudes que se confesaba un «yo sediento del no-yo», un navegante en un universo vacío y a la vez rebosante de las más bajas pasiones. Su lenguaje, valiente y descarado, es un ensayo constante de todas las posibilidades expresivas del verso y la prosa. ------- Recuerda cuerpo, Constantinos Cavafis A pesar de ser considerado uno de los poetas más importantes del siglo XX, Cavafis nunca publicó en vida y solo distribuía sus versos entre un círculo reducido de amigos. Esta selección es representativa de una vocación a la que se entregó desde muy joven con rigor y exigencia, una obra breve y minuciosa que despertó la admiración de grandes poetas de la talla de T.S. Eliot o Jaime Gil de Biedma. El amor homosexual -a veces solo implícito pero cargado de sensualidad y erotismo- marca sus versos, así como la evocación de la antigüedad clásica. ------- Versos de un joven poeta, Rainer Maria Rilke Abre esta selección la famosa «Carta a un joven poeta», una delicada misiva que Rainer Maria Rilke dirigió a un joven admirador en la que bien podría estar hablándole a todos aquellos movidos por un espíritu creador. Esta antología incluye algunos poemas tempranos, donde se entrevé el intelectual en el que se acabaría convirtiendo y también el amante que erró por toda Europa, enamorando sin promesas y huyendo, incapaz de vivir más allá de sí mismo. Cierra la antología una selección de El libro de horas, dedicado a la poesía, esa vocación total que le abdujo y le cobijó de una realidad en la que nunca llegó a encajar, siempre a la deriva entre lo divino y lo terrenal. ------- Un adelanto del fin del mundo, Arthur Rimbaud Rimbaud rompió las costuras de la poesía moderna cuando todavía no había cumplido veinte años. A tan pronta edad deflagró también los límites de la bohemia. Rebelde ejemplar, entendía la figura del poeta como una suerte de vidente de una vida nueva, un icono romántico movido por una fiebre que estrellaba en decenas de hojas sueltas. Reunimos ahora algunos de sus principales poemas, resultado de sus años en París, de la truculenta pasión que le unió a Paul Verlaine, del malvivir, el emborracharse, del no ser feliz pero ser siempre salvaje.

WILDE, OSCAR
Oscar Wilde (Irlanda, 1854-1900)





Novelista, poeta, crítico literario e autor teatral de orixe irlandés, grande exponente do esteticismo, a súa principal característica era a defensa da arte pola arte. Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde naceu o 16 de outubro de 1854, en Dublín e estudou no Trinity College desa cidade. De novo participaba nas reunións literarias organizadas pola súa nai. Máis tarde, sendo estudante da Universidade de Oxford, destacou no estudo dos clásicos e escribiu poesía; o seu extenso poema Ravenna gañou o prestixioso premio Newdigate en 1878, e converteu o estilo bohemio da súa xuventude nunha filosofía de vida. En Oxford, recolleu a influenza dos innovadores estéticos como os escritores Walter Pater e John Ruskin.





De carácter excéntrico, o xoven Wilde levaba o cabelo longo e vestía pantalóns de montar de veludo. O seu cuarto estaba repleto de obxectos de arte, como tornasoles, plumas de pavo real e porcelanas da China. As súas actitudes e modales foron repetidamente ridiculizadas en la publicación satírica Punch e na ópera cómica de Gilbert y Sullivan Paciencia. A pesares diso, o seu inxenio e talento fixéronlle gañar innumerabeis admiradores.





O seu primero libro foi Poemas (1881), e a primera obra teatral, Vera ou os nihilistas (1882), representouse por primeira vez en Nova York, cidade na que o autor se atopaba entón, pois estaba nunha longa xira de conferencias polos Estados Unidos. Logo disto, estableceuse en Londres e, en 1884, casou cunha muller irlandesa moi rica, Constance Lloyd, coa que tivo dous fillos. A partir de entón, adicouse exclusivamente á literatura.





En 1895, no cume da súa carreira, convertiuse na figura central do máis sonado proceso xudicial do século, que conseguiu escandalizar a toda a moxigata clase media da Inglaterra victoriana. Wilde, que mantivera unha íntima amizade con lord Alfred Douglas, foi acusado polo pai deste, o marqués de Queensberry, de sodomía. Declarouselle culpable no xuicio, celebrado en maio de 1895, e, condenado a dous anos de traballos forzados, saiu de prisión arruinado material e espiritualmente. Pasó o resto da súa vida en París, baixo o nome falso de Sebastian Melmoth.





Entre as súas primeras obras atópanse dúas coleccións de historias fantásticas, escritas para os seus fillos, O príncipe feliz (1888) e A casa das granadas (1892), e un conxunto de contos breves, O crime de lord Arthur Saville (1891). A súa única novela, O retrato de Dorian Gray (1891), é unha melodramática historia de decadencia moral, que destaca pola súa brillantez de estilo epigramático. Aínda que o autor descrebe todo o proceso da corrupción do protagonista e, a través do sorprendente final, defende a loita contra a degradación moral, os críticos do seu tempo continuaron considerándoo un inmoral.





As obras teatrais máis personais e interesantes de Wilde foron as catro comedias O abano de lady Windermere (1892), Unha muller sen importancia (1893), Un marido ideal (1895) e A importancia de chamarse Ernesto (1895), caracterizadas por uns argumentos hábilmente entretecidos e por os seus enxeñosos diálogos.





A pesares da súa escasa experiencia dramática, conseguiu demostrar un talento innato para os efectos teatrais e a farsa, aplicou a estas obras algúns dos métodos creativos que solía utilizar nas súas restantes obras, como as paradoxas en forma de refrán inverso, algunhas das que chegaron a ser moi famosas.





En contraste coas súas comedias, Salomé é unha obra teatral seria acerca da paixón obsesiva. Orixinariamente escrita en francés, estrenouna en París en 1894 a recoñecida actriz Sarah Bernhardt. Posteriormente, o compositor alemán Richard Strauss compuxo unha ópera homónima baseada nela. Lord Alfred Douglas fixo a traduzón ao inglés, en 1894, e o artista Aubrey Beardsley ilustrouna. No cárcere, Wilde escribiu De profundis (1895), unha extensa carta de arrepentimento polo seu pasado estilo de vida. Algúns críticos considerárona unha obra extremadamente reveladora; outros unha explosión sentimental moi pouco sincera. A balada do cárcere de Reading (1898), escrito en Berneval, Francia, pouco despois de sair de prisión, e publicado anónimamente en Inglaterra, é un dos seus poemas máis poderosos.





Durante moitos anos, o nome de Oscar Wilde sobrelevou o estigma imposto pola puritana sociedade victoriana. Na actualidade, o artista que se esconde tras ese nome é recoñecido coma un brillante crítico social, as súas obras manteñen unha vixencia universal. Na literatura en español a súa influenza deixouse notar nos escritores máis esteticistas desde Ramón Gómez de la Serna, pasando polo chileno Eduardo Barrios ou o catalán Pere Gimferrer. O escritor e editor Ricardo Baeza traduciu case toda a súa obra publicada, primeiro en España e logo en Bos Aires, donde se exiliou durante a Guerra Civil.





Wilde converteuse ao catolicismo o 30 de novembro de 1900, pouco antes de morrer de meninxite.