ILUSTRES RAPEROS

ILUSTRES RAPEROS. EL RAP EXPLICADO A LOS BLANCOS

Editorial:
MALPASO
Año de edición:
Materia
Rock. Pop. Otros Estilos
Materia BIC
Música rock y pop
ISBN:
978-84-16665-14-3
Páginas:
224
Encuadernación:
Cartoné
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En 1989 David Foster Wallace se trasladó a Boston para cursar el posgrado en filosofía estética de Harvard. Se mudó al apartamento de su antiguo compañero de piso en la universidad, Mark Costello. Viviendo juntos descubrieron un interés común por la entonces naciente música rap, y DFW se aventura a escribir un ensayo en el que intenta desmenuzar el ADN cultural de este género. Costello escribe pequeñas réplicas que luego extiende a ensayos completos, entrelazados con los de Wallace. El resultado será 'Ilustres raperos', una especie de tratado que intenta encontrar el sentido del rap a partir de la sociología, la economía, la filosofía, la ley y otras tantas disciplinas en las que los autores son solventes.

CALVO, JAVIER
(Barcelona, 1973) es, desde sus inicios, un narrador curtido en las más oscuras trincheras literarias (su pasión por H.P. Lovecraft y toda la narrativa gótica del XIX, la superstición, el victorianismo, el momento en el que Viejo y el Nuevo Mundo se confundían, se superponían, buscaban aliados aquí y allá, queda más que patente en cada uno de sus escritos), pero también, un narrador universal, por lo que tienen de singulares sus historias, que consiguen extraer de la realidad una parte para analizarla en un mundo paralelo, tan parecido al real que resulta incluso más real que el que pisamos. Curtido y respetado traductor (lo ha sido de Ted Hughes, Ezra Pound, David Foster Wallace, Chuck Palahniuk, J.M. Coetzee, Donald Ray Pollock y un largo e impresionante etcétera) y guionista ocasional (suyo es el guión de Remake, de Roger Gual), Calvo debutó como narrador en 2001, con la recopilación de lisérgicos relatos Risas enlatadas, a la que siguió su primera novela, El dios reflectante (2003). En 2005 volvió a los cuentos, con la brillante Los ríos perdidos de Londres, y dos años después publicó la novela que lo llevaría a organizar lecturas en librerías norteamericanas: Mundo Maravilloso. Traducida al inglés, el francés, el alemán y el italiano, y publicada, con un enorme éxito de crítica, en otros tantos países, la novela fue finalista del premio Fundación José Manuel Lara en 2008, y relanzó al autor, que sus contemporáneos habían vinculado sin su consentimiento a la llamada Generación Nocilla, situándolo en un nuevo escenario, el de la mejor y más personal narrativa española de los últimos años. En esa línea apuntaba su anterior trabajo, Corona de flores, novela en la que el espíritu zapping de sus primeras obras dio paso a un entramado dickensiano narrado con un envidiable (y siempre muy propio) pulso narrativo. Pulso con el que también está construido El jardín colgante, novela en la que Calvo alcanza una nueva cima en su narrativa, propia de un narrador en mayúsculas.