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Máximo Sandín, profesor de Bioantropología en la facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Madrid, y autor del libro Lamarck y los Mensajeros (Ed. Istmo, 1995), nos proporciona en esta selección de artículos una reveladora visión acerca de la crisis en la que se encuentra la Teoría Sintética (asumida oficialmente por la comunidad científica como el cuerpo central de la teoría evolutiva contemporánea), un lúcido análisis de las causas históricas y socioculturales que han llevado a esta situación, y una necesaria reflexión sobre las importantes consecuencias que la versión dominante de la interpretación del hecho evolutivo genera en la ciencia y la sociedad. Debido tanto a su condición `herética` de no comulgar con los principios y dogmas neodarwinianos, a todas luces desfasados (como bien documenta en estos artículos) por los avances y descubrimientos acumulados en diversos campos de la biología durante las últimas décadas, como a su personal estilo, tan alejado de la formalidad y pretendida objetividad a la que nos tienen acostumbrados gran parte de los profesionales de la ciencia, este polémico pensador ha sido duramente criticado desde ciertos sectores del mundo académico. Datos científicos e históricos encajan maravillosamente como las piezas de un puzzle en sus escritos, rebosantes de espíritu crítico, frescura, y compromiso social.
Nos abre los ojos. Nos hace pensar. Nos despierta del amodorramiento mental del pensamiento único. Menea del pedestal al idolo darwinista tan venerado y adorado, a la vez que impulsa nuevos debates para la comprensión de la Evolución de la Vida.
Máximo Sandín es lo que muchos no-darwinistas andábamos buscando hace tiempo y no acabábamos de encontrar. Hay aún mucho miedo entre los biólogos a oponerse a la ortodoxia, por lo que la tarea cae muchas veces del lado de los filósofos. Este libro termina por fin con ese silencio y, se esté de acuerdo o no con él, al menos acaba con el cerrojo mental que impide desde las instituciones académicas pensar de otro modo.