Libros con destino

LIBROS CON DESTINO (I)

Esta es una época para el descanso pero también para viajar. Sabiéndolo y teniendo en cuenta que la mayor parte de las veces no nos apoderamos de nuestros destinos como quisiéramos y los visitamos más levemente de lo que nos gustaría, hemos hecho una lista de destinos populares y la narrativa que más y mejor nos puede acercar a ellos, como un complemento o preparativo de lo que encontraremos allí .

NUEVA YORK


De Nueva York encontramos canciones, películas, libros… y todos evidencian la atracción que ejerce esta gran ciudad y cómo puede uno enamorarse de un sitio en el que se siente tan pequeño, tal vez por una promesa de grandeza y libertad.
El libro elegido para esta ciudad es “Nueva York” de Edward Rutherfurd, un completo recorrido por toda la historia de la ciudad desde sus orígenes y sobre todo un enorme collage de personajes de todo tipo que habitaron, habitan, buscaron y encontraron a Nueva York.

ROMA

La ciuda eterna es otra de las pasiones de grandes artistas, sea por la belleza monumental que la inunda y la atraviesa o por el genuino sabor romano de todo lo que se genera en ella, esa especie de locura dramática que latía en “La Dolce Vita” de Fellini.
Para conocer mejor Roma y a los romanos, os recomendamos cualquier libro de Alberto Moravia, pero en concreto y aprovechando que se acaban de editar juntas dos de sus obras más representativas, os recomendamos “El conformista. La campesina“, de RBA.

LONDRES

Este año hay más motivos para visitar Londres, aunque podemos encontrarnos otra ciudad distinta de la que deseábamos conocer. Para adentrarnos en la historia y la fisonomía de Londres, podríamos volver a recomendar a Rutherfurd, con su obra “London“, o en una versión menos tradicional, por forma y por contenido, el cómic de Alan Moore “From Hell” (están a punto de descatalogarlo, pero igual aún se puede conseguir), que nos lleva a pasear por un Londres más siniestro, pero al final vamos a optar por Enric González, con su “Historias de Londres“, que siendo una crónica periodística nos va descubriendo a retazos, como por estampas, una ciudad y una gente por la que el autor no se molesta en ocultar su simpatía.
(También son muy recomendables “Historias de Roma” e “Historias de Nueva York“, del mismo autor)

BERLÍN


Esta es otra de las capitales europeas por antonomasia. Su cultura, su sociedad, su historia o su pensamiento, son la historia y la cultura de toda Europa, a veces por delante de ella misma. Aunque ahora nos parezca que el lugar de residencia de Merkel debe parecerse a Mordor, visitar Berlín es una experiencia inolvidable, así como descubrir el encanto de la proverbial rectitud germana.
Para conocer un poco mejor Berlín, os proponemos la novela de Alfred Döblin “Berlín Alexanderplatz” que transcurre en la década de los veinte y nos hace seguir los pasos de su protagonista Franz Biberkopf desde el día que sale de la cárcel.

PARÍS

Y llegamos por fin a París, la ciudad de la luz, la que no se acaba nunca, retratada mil veces de mil maneras y las que aún están por llegar. Para ir a París hay que tener claro que nos rendiremos a sus pies, y para llevar el cuerpo hecho os recomendamos un librito de publicación reciente, “Sobre París” de Ernest Hemingway, de Editorial Elba, una recopilación de artículos que el autor escribió para “The Toronto Star Weekly” que nos describen la vida social del París de entreguerras. También recomendamos “París era una fiesta”, del mismo autor, aunque en estos momentos es difícil de encontrar (no lo dejéis escapar si lo véis en un mercadillo o alguna feria de ocasión).

LISBOA

A Lisboa se la quiere con ternura, como si al descubrirla recordáramos algún olor familiar. Si vamos a recorrer sus empinadas calles y sus populares barrios, a pie o en tranvía, creo que no podemos conseguir cicerone mejor que Pessoa. En su “Libro del desasosiego” Lisboa se construye con sus pasos y en “El año de la muerte de Ricardo Reis” de Saramago, son también los pies de Pessoa los que pasean las calles. Así que os recomendamos esta obrita de Pessoa “Lisboa. Lo que el turista debe ver“, de la editorial Verdehalago como una rareza y como una destilación de la pasión que este autor sentía por su ciudad.

Paramos de momento y retomamos con nuevos destinos en unos días.
Buen viaje mientras tanto a los que ya parten y paciencia a los que esperan (esperamos) aún sus vacaciones. Con un buen libro las esperas se hacen más cortas.

Lorena Cabrera