Profesor García Montero, recurra Vd., por favor.
Noviembre 17, 2008
Están en juego muchas cosas, cosas que trascienden la mera transgresión puntual del orden jurídico, que es la cuestión sometida al Tribunal que lo ha juzgado en primera instancia.
Recurra Vd., Luís García Montero. Yo, acerca de los hechos que dan lugar al procedimiento, no sé apenas nada, solamente conozco algo de lo que se ha publicado al respecto, que es bien poco y se refiere más al debate ideológico de fondo que a los hechos puntuales en sí Especialmente llamó mi atención esta sucinta crónica.
Estaba casi convencido, a partir de mi escasa información, de que Luís García Montero sería absuelto del delito de injurias graves por escrito y con publicidad.
Pero no ha sido así. No ha bastado con aplicar lo que se conoce como “pena de banquillo” que consiste en la carga aflictiva unida al hecho de someterse a un procedimiento penal y sentarse en el banquillo.
Ha habido condena.
Con los elementos de juicio que cualquier persona ajena al procedimiento y al juicio pueda tener es difícil dilucidar si la condena es justa o injusta, si es acorde o no a derecho. Pero con la visión crítica (de crisis) de la situación de la administración de justicia en este país es fácil concluir que la Sentencia debe ser revisada, debe ser recurrida.
Porque ya no es una batalla personal y profesional entre dos académicos de ideas opuestas, no, el asunto planteado trasciende esta disputa o divergencia, por mucho nerviosismo y pasión que desate.
No. La cuestión nuclear estriba en la determinación de los límites de la libertad de cátedra, de la libertad para expresar ciertas ideas, como el expresado “fascismo” atribuido a Lorca y a Ayala, y hasta qué punto es lícito y procedente que se pueda ejercer un adecuado contrapeso a las opiniones de otros.
¿Se puede decir todo, cualquier cosa que se le ocurra a uno? Hasta ahora teníamos entendido que no, que la libertad de expresión tenía unos necesarios límites, por ejemplo: no se puede negar el holocausto, no se puede hablar de la superioridad de la raza aria. Pero sí se puede negar el cambio climático o la teoría de la evolución. Resulta contradictorio ¿no creen?
¿Cuál es el reproche que la justicia penal hace a Luís García Montero? ¿Es por el fondo de lo que dice cuando responde a José Antonio Fortes, o es por la forma?
Esto es uno de los aspectos de “el caso” que habría que dilucidar, o al menos intentar dilucidar. Y no existe, para el necesario intento, otra vía que la de un recurso que, en cierto modo, trasciende lo episódico en unos momentos tan delicados para la determinación de los límites a la libertad de expresión.
Si vale cualquier cosa seguiremos en manos de los “storytellings” y de sus trucos. Por ejemplo.
Noviembre 21, 2008 a las 15:51
Efectivamente me parece que tienes toda la razón, la cuestión es saber hasta dónde llega la libertad de cátedra, bajo este paraguas ¿todo esta permitido? Por eso deberia haber intervenido la Universidad de Granada, y no mirar para otro lado. Pero ya se sabe que la docencia en la Universidad española está abandonada y no le importa a nadie.